NIGERIA — El pasado Domingo de Ramos, un día sagrado que marca la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, se convirtió en una jornada de dolor, sangre y luto para decenas de familias cristianas en Nigeria. Según informó la organización Puertas Abiertas, al menos 43 cristianos fueron brutalmente asesinados en varios ataques coordinados por milicianos armados en el estado de Kaduna.
Los ataques se llevaron a cabo mientras las iglesias estaban llenas, celebrando el inicio de la Semana Santa. Ni siquiera los momentos más santos detienen la violencia extrema contra los seguidores de Cristo en una de las regiones más peligrosas del mundo para vivir la fe cristiana.
“Entraron durante el culto y comenzaron a disparar. Mataron sin misericordia”, relató un testigo que logró sobrevivir escondiéndose entre los bancos de la iglesia.
La fe bajo fuego: Nigeria sigue siendo tierra de mártires
Nigeria se ha convertido en el país con más cristianos asesinados por su fe en el mundo. Solo en 2023, más de 4,000 creyentes fueron asesinados en el país según el informe de la Lista Mundial de la Persecución. La mayoría de estos ataques provienen de grupos extremistas como Boko Haram, el Estado Islámico en África Occidental y milicianos fulani, que ven en el cristianismo una amenaza para su ideología.
“Este no es solo un problema político o étnico. Es una persecución religiosa clara y sistemática”, asegura Puertas Abiertas.
Las aldeas afectadas durante este Domingo de Ramos quedaron completamente devastadas. Se reportaron casas incendiadas, iglesias destruidas y familias enteras desplazadas, mientras los cuerpos de las víctimas eran enterrados en silencio.
La sangre de los santos clama desde la tierra
En medio del horror, la Iglesia nigeriana se mantiene firme. Pastores y creyentes han declarado que no dejarán de adorar, ni de proclamar el Evangelio, a pesar del riesgo que enfrentan cada día.
“Nuestra esperanza está en Cristo. Si morimos, lo hacemos para Él; y si vivimos, vivimos para Él”, expresó un pastor local con lágrimas en los ojos.
El apóstol Pablo escribió:
«¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?… Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó» (Romanos 8:35,37 RVR60).








































