Bienvenido a nuestra comunidad de fe. En este apartado, queremos compartir contigo las creencias fundamentales que guían nuestra vida y práctica como cristianos evangélicos. Nuestra Declaración de Fe es una expresión de nuestra convicción en las enseñanzas de la Biblia y en la obra redentora de Jesucristo.
Nos esforzamos por vivir de acuerdo con estos principios, sabiendo que forman la base de nuestra relación con Dios y con los demás. Te invitamos a explorar estas creencias con nosotros, con la esperanza de que encuentres en ellas una fuente de inspiración y verdad para tu vida.
1. La Biblia: Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada e infalible de Dios, y la autoridad suprema en todos los asuntos de fe y conducta.
«Porque toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.» (2 Timoteo 3:16-17)
2. Dios: Creemos en un solo Dios, eternamente existente en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.
«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.» (Mateo 28:19)
3. Jesucristo: Creemos en la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, en su nacimiento virginal, en su vida sin pecado, en sus milagros, en su muerte sustitutiva y expiatoria mediante su sangre derramada, en su resurrección corporal, en su ascensión a la diestra del Padre, y en su regreso personal y visible en poder y gloria.
«En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.» (Juan 1:1-3)
«Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.» (1 Corintios 15:3-4)
4. El Espíritu Santo: Creemos en la obra presente del Espíritu Santo, quien mora en cada cristiano para capacitarnos para vivir una vida piadosa, y nos da poder para el servicio y testimonio.
«Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.» (Hechos 1:8)
«Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais.» (Gálatas 5:16-17)
5. La Salvación: Creemos que la salvación es un don gratuito de Dios, recibido por la fe personal en Jesucristo como Señor y Salvador, aparte de obras humanas.
«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.» (Efesios 2:8-9)
6. La Iglesia: Creemos en la unidad de todos los creyentes verdaderos en Jesucristo, que forman Su cuerpo, la Iglesia. Creemos en la importancia de la participación activa en una comunidad local de fe para la adoración, la edificación y el servicio.
«No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.» (Hebreos 10:25)
«Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.» (Efesios 4:11-12)
7. Los Sacramentos: Creemos en la práctica de los sacramentos ordenados por Cristo: el bautismo por inmersión como testimonio público de la fe y la Cena del Señor como conmemoración de su sacrificio redentor.
«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.» (Mateo 28:19)
«Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.» (1 Corintios 11:23-25)
8. La Vida Cristiana: Creemos que la vida cristiana es un llamado a la santidad y al amor, reflejando el carácter de Cristo en nuestras acciones y relaciones. Nos comprometemos a vivir de acuerdo con los principios bíblicos y a ser luz y sal en el mundo.
«Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.» (Mateo 5:13-14)
«Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.» (1 Pedro 1:15-16)
9. La Misión: Creemos en la Gran Comisión, el mandato de Jesús a hacer discípulos de todas las naciones, bautizándolos y enseñándoles a obedecer todo lo que Él ha mandado.
«Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.» (Mateo 28:18-20)
10. El Futuro: Creemos en la resurrección de los muertos, tanto de los salvos como de los perdidos: los primeros para vida eterna y los segundos para condenación eterna.
«No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.» (Juan 5:28-29)
«Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.» (Apocalipsis 20:11-12)
Gracias por tomar el tiempo de conocer nuestras creencias. Si tienes alguna pregunta o deseas profundizar en alguno de estos puntos, estamos aquí para ayudarte. ¡Dios te bendiga abundantemente!

























