BERLÍN, ALEMANIA — abril 2025. En un tiempo donde Europa atraviesa desafíos espirituales, sociales y culturales, cientos de líderes cristianos se han reunido esta semana en Berlín para participar en el Congreso Europeo sobre Evangelismo, con el lema central: “No me avergüenzo del Evangelio” (Romanos 1:16).
El evento, convocado por la Plataforma Europea de Evangelismo, busca renovar el valor, la claridad y la pasión en la proclamación del Evangelio de Jesucristo en todo el continente. Con representantes de más de 30 países, el congreso está siendo un punto de encuentro clave para misioneros, pastores, evangelistas y líderes juveniles.
“Europa necesita volver a escuchar la verdad del Evangelio, sin diluirla ni avergonzarse de ella”, expresó uno de los organizadores.
Orgullo en el Evangelio: Una respuesta al secularismo y la apatía espiritual
El congreso ha sido descrito como un movimiento contracultural. En un contexto donde el relativismo, el individualismo y la indiferencia espiritual ganan terreno, este encuentro busca recordar a los creyentes que el Evangelio sigue siendo el poder de Dios para salvación.
Durante las sesiones plenarias y los talleres, se ha animado a los cristianos europeos a:
Predicar a Cristo con amor, claridad y convicción
Despertar un sentido de urgencia misionera
Fortalecer la identidad evangélica basada en la Escritura
Resistir la presión de comprometer la verdad bíblica
“Nos llaman a estar orgullosos de todo, menos del Evangelio. Es hora de levantar la voz de Cristo sin vergüenza”, dijo un joven evangelista de España.
Testimonios, estrategias y un mover fresco del Espíritu
Además de las predicaciones, el congreso incluye tiempos de adoración, oración y testimonios impactantes de cómo Dios está obrando incluso en los contextos más difíciles de Europa, como cárceles, universidades seculares, barrios musulmanes y comunidades marginalizadas.
Uno de los temas más aplaudidos fue el llamado a los jóvenes a reclamar sus ciudades para Cristo, siendo creativos, valientes y fieles al mensaje eterno del Evangelio.
“La reforma no está muerta. Está regresando con fuego”, comentó una pastora de Alemania.








































