EE. UU. — mayo 2025. El periodista de investigación convertido en cristiano y reconocido apologista, Lee Strobel, ha declarado que las experiencias cercanas a la muerte (ECM) y los milagros documentados son evidencia sólida de que lo sobrenatural en la Biblia es auténtico, verificable y real, no invención o superstición.
Durante una reciente entrevista promoviendo su nuevo libro, El Caso de los Milagros, Strobel afirmó que la investigación científica, médica y filosófica sobre estos fenómenos fortalece el argumento de que Dios sigue obrando de manera poderosa en el mundo actual.
“Las experiencias cercanas a la muerte son una de las mejores evidencias modernas de la existencia del alma y de una vida más allá de esta”, señaló Strobel.
No es sensacionalismo: es evidencia
Strobel —conocido por su enfoque riguroso y racional— explicó que muchos escépticos tienden a ridiculizar lo sobrenatural, pero al investigar casos reales, médicos y testimonios creíbles, es inevitable reconocer que hay algo más allá de lo natural.
Entre los cientos de casos que estudió, algunos incluyen personas que clínicamente murieron, pero regresaron describiendo eventos que no podrían haber sabido por medios naturales: descripciones exactas de conversaciones en otras habitaciones, encuentros con Cristo, visiones del cielo y transformaciones de vida radicales tras su regreso.
“No estamos hablando de mitos o alucinaciones, sino de datos verificados, de testimonios coincidentes y de transformaciones reales”, insistió.
Milagros modernos que glorifican al mismo Dios
Además de las ECM, el autor ha recopilado testimonios de sanidades milagrosas, conversiones sobrenaturales y provisiones divinas que no pueden explicarse por medios humanos. Para Strobel, todo apunta a lo que la Biblia siempre ha afirmado:
“Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Hebreos 13:8, RVR60)
Frente a una generación cada vez más escéptica y racionalista, Strobel invita a los cristianos a no avergonzarse del poder sobrenatural del Evangelio, sino a investigarlo, compartirlo y vivirlo con fe.








































