WACO, TEXAS — Lo que comenzó como una convocatoria local de oración en el campus de la Universidad de Baylor se convirtió en un movimiento poderoso de clamor espiritual. Miles de estudiantes participaron en una jornada de 72 horas ininterrumpidas de oración, pidiendo a Dios un avivamiento que transforme sus vidas, su universidad y la nación entera.
La iniciativa fue organizada por varios ministerios cristianos estudiantiles dentro de Baylor, una universidad bautista privada con una larga historia de formación espiritual. Desde el primer momento, el ambiente fue descrito como sobrecogedoramente santo. Alumnos, profesores y visitantes se turnaron para llenar el lugar con alabanzas, intercesión y arrepentimiento.
“Hemos visto lágrimas, reconciliaciones, y corazones rendidos a Cristo. Hay un hambre real por Dios entre esta generación”, expresó uno de los organizadores.
Oración, unidad y expectativa del cielo
Durante los tres días de oración continua, jóvenes de distintas denominaciones participaron hombro a hombro. Las reuniones no siguieron un protocolo tradicional; en cambio, se respiraba una libertad espiritual que recordaba los avivamientos universitarios históricos, como el de Asbury en 1970 o el más reciente en 2023.
“No se trata de emociones, se trata de encuentro con el Dios vivo. Estamos viendo a estudiantes que antes eran indiferentes llorar al pie del altar”, compartió una líder de adoración.
La universidad instaló carpas, salas de oración y espacios al aire libre para que la intercesión no se detuviera ni un solo minuto. Se leyeron pasajes bíblicos como 2 Crónicas 7:14, Romanos 12 y Hechos 2, que marcaron la pauta del mover de Dios en estos días.
«Si se humillare mi pueblo… y oraren… entonces yo oiré desde los cielos» (2 Crónicas 7:14, RVR60)
¿Un nuevo avivamiento entre los jóvenes?
Muchos ven en este evento una señal de lo que Dios está haciendo en las nuevas generaciones. En un tiempo donde la ansiedad, la confusión moral y la desesperanza abundan, miles de jóvenes están volviendo sus corazones al Creador.
Los testimonios no se hicieron esperar: sanidades emocionales, liberación de adicciones, nuevos compromisos con Cristo y llamados al ministerio surgieron durante las 72 horas. Las redes sociales también estallaron con videos, alabanzas y frases como “¡El fuego está encendido en Baylor!”








































